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10+1 consejos para refrescar tu hogar sin aire acondicionado

Recién estrenado este verano 2018 queremos ayudaros con esa, a veces, molestia llamada calor. Una sensación que puede ser incómoda si no estamos acostumbrados. Estar en verano en algunas zonas de España puede alejarse de la idea de vacaciones que algunos tenemos si el aire acondicionado no funciona o pensando también en los precios de la electricidad en España, subiendo año tras año…

 

Procedimientos simples como crear corrientes de aire naturales, hidratarnos o recurrir a toldos y ventiladores pueden reducir drásticamente el calor dentro de casa sin tener que recurrir a encender el aire acondicionado. Cuando el termómetro alcanza temperaturas en verano que superan los 35°C, es difícil resistirse a encender el aire acondicionado, sin embargo, no todos podemos o queremos tener un dispositivo en casa que enfríe la atmósfera con mucha energía.

 

Ya sea por razones económicas, de salud (hay muchas personas que no lo toleran bien) o razones ecológicas, puede ser una tortura vivir sin este equipo en pleno verano. Sin embargo, existen numerosos y simples trucos ya probados por nuestros abuelos para mantenernos frescos en casa.

 

Nos parece una buena idea buscar alternativas para evitar un poco el calor, sobre todo en esta zona del país

 

1. Uso de toldos y persianas:

 

Los sistemas tradicionales y más simples a veces son los más efectivos. Mantener la casa en penumbra durante las horas más calientes es muy efectivo, pero funciona mejor si se usan contraventanas exteriores o persianas francesas, para evitar que la luz del sol atraviese los paneles de vidrio de las ventanas. También se recomienda utilizar toldos en las horas de más calor, así como proteger las zonas ajardinadas o las terrazas alrededor de la vivienda.

 

2. Usar colores claros:

 

No es casual que en Andalucía y Extremadura, las zonas más cálidas de España, el blanco sea el color predominante en las fachadas de las casas. Las paredes claras y encaladas reflejan mejor el calor, por lo tanto, usar colores claros ayuda a mantener una temperatura más baja dentro de casa.

 

Otros detalles como los muebles, los colores de las paredes o los sofás pueden cambiar y mucho la sensación térmica de una vivienda. Por ejemplo, los muebles de madera ayudan a regular la humedad de las habitaciones. Es recomendable quitar las alfombras en verano y cambiar fibras sintéticas por fibras vegetales, que absorben mejor la humedad y el calor. Otra recomendación es que los sofás sean de materiales naturales como el lino o el algodón. Si son de cuero, o peor aún, de piel sintética, es fundamental que utilices una funda. En cuanto al color, escoge colores claros tanto para muebles, cortinas, estores o paredes. Absorben menos calor y reflejan mejor la luz, si bien hay que buscar un equilibrio con cierta cantidad de colores oscuros para conseguir una instancia cómoda visual y estéticamente.

 

3. Vivan las telas ligeras y suaves:

 

Las telas livianas, como el lino o la gasa, son muy agradables para usar en verano. Usar este tipo de telas, tanto en nuestro cuerpo como en nuestro hogar, nos aliviará del calor, también podemos encontrar zapatos de cualquier material suave traspirable. 

 

4. Ventiladores eléctricos, nuestros grandes aliados:

 

Son la solución tradicional con menor inversión para aliviarnos del calor. Un ventilador de techo eléctrico simple que mueve aire caliente podría disminuir la temperatura del aire en 5 o más grados. La sensación de aumento de la presión de aire en nuestros cuerpos proporciona una sensación de frescura muy agradable sin tener la sensación de un chorro de aire helado de un sistema de aire acondicionado.

 

Hay varios lugares estratégicos que deben tenerse en cuenta en una casa para instalar los ventiladores: la sala de estar, los dormitorios y la cocina son esenciales para instalar ventiladores ya que son las estancias donde mayor tiempo pasamos. En el peor de los casos, un ventilador móvil podría usarse en el lugar donde se encuentra, pero el ventilador de techo es nuestra mejor opción. Existen modelos con control remoto, lo que nos permite no solo encenderlo y apagarlo, sino también controlar su velocidad. Para las personas a las que le resulte desagradable recibir el aire directamente del ventilador (que las hay) podemos modificar el flujo de aire para que en lugar de empujar el aire hacia nosotros, absorba el aire cambiando la dirección de las aspas del ventilador y tengamos la sensación de aire pero sin recibirlo directamente.

 

Si deseamos incluso aumentar los beneficios de los ventiladores eléctricos ordinarios, hay ventiladores con pulverizador de agua que podemos encontrar en tiendas especializadas (nebulizadores de agua o ventiladores evaporativos), lo que permite un enfriamiento de la temperatura ambiente. Estos ventiladores son muy efectivos en zonas muy secas, donde la sensación térmica a veces es incómoda.

 

5. Crea corrientes de aire

 

No caigas en la tentación cuando hace demasiado calor de abrir todas las ventanas y producir movimiento de aire, ya que esto dará como resultado que entre más calor. Funciona en las calles donde el aire fluye sin parar, pero dentro de una casa hay demasiados obstáculos que impedirán que el aire circule y, por lo tanto, el calor no se disipará.

Si insistes en tener algún movimiento de aire dentro de la casa, te damos unas recomendaciones:

  • Las ventanas que dejan salir el aire de la casa deben abrirse por completo, las que dan directamente a la calle, ya que conseguiremos mayor cantidad de aire fresco.
  •  Las ventanas que permiten que entre aire en la casa deben abrirse solo un poco. Las ventanas que mejor sirven para este propósito son ventanas adyacentes a patios interiores o jardines.

6. Coloca películas solares en las ventanas:

 

Las películas solares de buena calidad son una solución muy efectiva, ya que reflejan la luz y el calor, y reducen la ganancia de calor hasta un 82%. Gracias a estas películas la temperatura también es más estable, y consiguen crear un ambiente más fresco en el interior, además de  ahorro en la factura de la luz. Se puede instalar sin tener que quitar el cristal; pueden establecerse usando diferentes métodos simples y su precio de compra puede ajustarse a diferentes presupuestos. Los paneles solares transparentes están pensados para colocar en un sinfín de lugares: los cristales de las ventanas, las fachadas de vidrio los edificios, las ventanillas del coche o, por ejemplo, en las pantallas de los dispositivos móviles. Actualmente son varias las iniciativas que han inventado láminas fotovoltaicas de este tipo. Básicamente, captan una pequeña parte de la energía recibida y la re-dirigen hacia los laterales de la ventana.

 

7. Rodéate de plantas:

 

Los patios llenos de plantas, además de ser bellos, refrescan el ambiente y pueden usarse como un protector solar efectivo. Entre otras plantas, las vides y las hiedras, colocadas en paredes externas recibirán los rayos directos del sol, evitando que el sol y el calor penetren en las paredes.  El agua, al evaporarse, hace bajar la temperatura del ambiente.

 

Debemos aprovechar lo que nos da la naturaleza, y si tenemos terraza o jardín, regarlas a diario nos ayudará a reducir la temperatura un par de grados. Utilizar especies adaptadas a la climatología del lugar permitirá no consumir agua de riego en exceso. Si nuestra vivienda no dispone de un espacio amplio en el exterior que sea posible remojar, una solución puede ser colocar plantas y maceteros en las ventanas, que al absorber los rayos de sol crearán una película de frescor que el aire esparcirá por la estancia en la que se encuentre.

 

8. Ventila tu casa por la mañana y por la noche.

 

En estos dos momentos del día es cuando temperaturas más bajas tendremos en verano. También es recomendable ventilar durante el día si tu vivienda dispone de ventilación cruzada, que básicamente consiste en la ventilación natural de la casa generando corrientes naturales al abrir al mismo tiempo ventanas opuestas. Eso sí, presta atención a la dirección predominante de los vientos y en qué fachadas da el sol para evitar que el aire que entra sea más cálido que el que sale.

 

 

9. Mantente hidratado:

 

Además de controlar el entorno externo, nuestro cuerpo se enfrentará mejor al calor excesivo si está hidratado. Beber agua es esencial para mantenerse hidratado. Pero, además, si agrega algunas hojas de menta, proporcionará una sensación inmediata de frescura. Lo mismo ocurre con alimentos como pepino o sandía.

 

9. ¡Refréscate!

 

Si hoy no puedes ir a la piscina o darte un baño en el mar, puedes obtener una sensación de frescor si colocas las muñecas bajo agua fría durante 10 segundos. La temperatura de nuestro cuerpo bajaría y nos sentiremos más frescos. Mojar el cuello con una toalla húmeda durante unos segundos también es una buena opción.

 

 

 

10. Minimiza el uso de luces y electrodomésticos

 

Debemos evitar el uso de la secadora, el horno, el lavavajillas o la televisión durante las horas más calurosas, así el ambiente será más fresco. Los aparatos eléctricos emiten mucho calor durante su uso, por lo que si es imprescindible usarlos, por ejemplo para cocinar, cuando la temperatura ambiente excede 35º o 36º , debemos mantenerse bien hidratado para evitar un golpe de calor, que puede ser muy peligroso.

 

Y como regalo, el consejo número 11: ¡DISFRUTA DE  TU VERANO!

 

Esta es una época de descanso, vacaciones y relax. Descansa y desconecta del día a día y de la rutina del trabajo. Sal a pasear al atardecer y respira aire puro, los atardeceres estivales son un regalo y debemos disfrutarlos al máximo.




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Comentarios: 2
  • #1

    Luisa (domingo, 08 julio 2018 21:26)

    Feliz verano!

  • #2

    Juan Pacheco (lunes, 09 julio 2018 09:53)

    Feliz verano par tí tambien Luisa!!

    Juan Pacheco