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Ventajas de las casas geodésicas

Las viviendas geodésicas están construidas a través de divisiones que siguen una geometría basada en un icosaedro, un poliedro regular de 20 caras triangulares. Una de sus principales ventajas es que se cubren grandes espacios con un mínimo consumo de material. La cúpula geodésica fue popularizada por el científico Buckminster Fuller a mediados del siglo 20, y hasta el día de hoy es la estructura más fuerte que conoce la humanidad, capaz de soportar vientos o la acumulación de nieve, por esto mismo son comunes estas construcciones en la Antártida como observatorios y laboratorios. No es coincidencia que los bunker de guerra tengan esta forma.

La estructura geodésica consigue por un lado reducir la cantidad de material utilizado (madera en las envolventes y la estructura, y celulosa natural como aislamiento térmico), y por otro, construir en un breve espacio de tiempo, ya que gran parte del trabajo se realiza en taller y luego el montaje es sistemático, sencillo y rápido, lo que sigue sumando.

En las casas geodésicas se prescinden de vigas y columnas, por lo que los espacios consiguen mucha más amplitud, teniendo la sensación de estar en un espacio infinito. Sin divisiones en un espacio se consigue aprovechar mucho más el espacio. Además, mediante la cúpula podemos disfrutar de luz natural desde cualquier orientación.

La ventilación en estas viviendas es excelente. El aire fluye continuamente: de abajo hacia arriba y al centro, reduciendo la proliferación de humedades, hongos y bacterias.

Debido a su forma, la cúpula geodésica es una construcción estable, ya que al aplicar una presión sobre ella, esta se reparte (hasta cierto grado) por toda la estructura.

Al estar compuesta por triángulos, podemos decir que tiene una estabilidad única, ya que el triangulo es el único polígono indeformable por naturaleza, esto confiere a la cúpula una estabilidad única. Los triángulos se unen y sus lados forman una red geodésica de “círculos máximos” (también conocidos como hiladas), que aportan consistencia y fuerza al conjunto. 

 

Los fuertes vientos generados por tornados, huracanes y tormentas, al chocar contra los aleros, y cornisas de las viviendas convencionales, generan una presión negativa del aire, capaz de introducirse por debajo destruyendo total o parcialmente las cubiertas y dejando a los ocupantes expuestos. Sin embargo, la forma aerodinámica de una cúpula geodésica y la ausencia de elementos de succión, ofrecen la mejor protección contra los vientos sea cual sea la dirección.

 

Hoy día, muchos expertos llaman a la integración de las casas geodésicas como modelo de construcción medioambiental con el uso de materiales naturales y con garantías de un confort térmico con el mínimo consumo energético. El uso de madera en la construcción de casas geodésicas, amplía plenamente la responsabilidad constructiva. La madera es un material natural, renovable y biodegradable, no produce daños a los seres humanos ni daña el medio ambiente, es muy estable frente a los cambios bruscos de temperatura (cada vez más comunes hoy en día). Y además es un excelente aislante térmico, acústico, eléctrico y magnético. 

 

 

En España apareció tarde el interés por las casas geodésicas, teniendo como modelo países como EEUU, Chile o Argentina, que llevan construyendo casas geodésicas para uso doméstico, escuelas, museos, teatros…




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